Práctica

La práctica de la agrohomeopatía

Hay muchos productos fitosanitarios hoy en día también para la agricultura ecológica. Por ejemplos insecticidas como la rotenona, un preparado tóxico de una leguminosas tropicales. Tiene la ventaja de degradarse rápidamente en el medioambiente, aunque su ingesta directa está relacionada con la enfermedad de Párkinson y tiene también la desventaja que no es selectivo, es decir, que mata tanto a los insectos dañinos como a sus enemigos naturales y esto crea un desequilibrio en el ecosistema igual que muchos productos agroquímicos convencionales.

La homeopatía, al contrario, en general no mata sino que fortalece las defensas del sistema y de sus plantas y/o repele a las potenciales plagas. Para entenderlo hay que entender qué son las potenciaciones y como actúan.

La preparación de las potencias

Los remedios homeopáticos se venden en diferentes potenciaciones o dinamizaciones. No es adecuado hablar de diluciones como se suele hacer porque simplemente diluir altamente las sustancias sin potenciarlas energéticamente a través de fuertes agitaciones, no va a aumentar la deseada fuerza de la sustancia inicial.Vortice de agua_01

Vemos en los envases normalmente una letra y un número. Estos son:

C = Centisemal. D = Decimal. K = Korsakoff. LM = Cincuenta Milesimal

A veces se escribe después de la letra C o D o también una H, que significa Hahnemannianna.

Las potencias centesimales se preparan de la siguiente forma:

En un recipiente se pone una parte de la tintura madre (TM) de la sustancia que queremos potenciar y se completa con 99 partes de alcohol de 70º. Después se dinamiza golpeando 100 veces fuertemente sobre una superficie como un libro y se obtiene así la primera dilución centesimal = 1 CH. Una parte de esta primera centesimal hahnemaniana mezclada con 99 partes de disolvente en un nuevo frasco constituye la 2 CH, y así sucesivamente. Para cada potencia se utiliza un nuevo frasco. Así tendríamos por ejemplo 6 frascos para una potencia 6 CH.

En las potencias decimales (DH) solamente se cambian las proporciones. En vez de usar una parte de la sustancia con 99 partes de disolvente se usa una parte de la sustancia con 9 partes de disolvente en cada paso.

En las potencias Korsakov (K) se utiliza solo un frasco. Son muy útiles para potencias altas a partir de la 30K por ejemplo, pero con la desventaja de poca exactitud. Apenas hay información sobre su uso en plantas, pero son muy utiles por su facilidad de preparación, sobre todo si la hace el mismo agricultor. Se prepara de la siguiente forma original según su creador, el ruso Korsakoff (1831):

En un recipiente se mezclan 1 gota de la TM con 99 gotas de agua destilada o alcohol. Una vez hecha esta operación, se cierra el frasco, se da solo dos fuertes succiones para potenciar. Se vierte el contenido en un segundo frasco  que luego se vacia con un fuerte golpe. Gracias a las fuerzas de absorción y adherencia, queda aproximadamente 1 gota de la sustancia, la potencia 1K. Este frasco se llena ahora con 6ml  de agua destilada o alcohol,  se dinamiza con 2 succiones y se vacia con un fuerte golpe  obteniéndose así la 2K. Se puede seguir así hasta obtener la 30ª, 200ª o 1000 K, incluso superiores diluciones como la 10.000 o 100.000.  La última potencia deseada se llena con 100 gotas de alkohol.

En general, lo que se consigue en las preparaciones homeopáticas es transformar la materia inicial en su energía vibracional. Lo interesante es el hecho de que a partir de la dilución C12 (D24) pasamos el limite (número de Avogadro) para encontrar moléculas de las sustancias iniciales en el preparado. ¡C12 significa una dilución de 1:1000000000000000000000000!

Con estas potencias entramos en un nivel puramente energético vibracional. La sustancia inicial se transforma en energía, según las relaciones entre energía y materia conocidos en occidente ya desde Einstein. Por debajo de esta potencias puede haber todavía algún efecto de la materia de la sustancia inicial, por encima ya no.

Según la teoría homeopática dando el símile energético en una frecuencia vibracional muy concreta como inductor de resonancia en el receptor, en este caso en la planta, se produce una reacción en ella  la que ésta se equilibra y se fortalece de tal manera, que la hace poco “atractiva” para un ataque de insectos o patógenos o las puede combatir. Tiene también un efecto repelente.

En la agrohomeopatía se suelen utilizar potencias entre 3 y 200, según lo que queramos tratar. Como abono por ejemplo se usa frecuentemente la 6 CH o DH, igualmente para los nosodes, que se explican mas abajo. Para el control de insectos se utiliza todo el rango, algunos usan potencias más bajas hasta la 12 CH, otros potencias medias hasta 30 CH y menos frecuente potencias altas hasta 200 CH o más.

La aplicación en el campo

Hay varios tipos de preparados homeopáticos. Se puede usar los preparados clásicos como Silicea, Calcarea carbónica, Staphisagria o Sulphur etc. o se puede preparar nosodes. La palabra   Nosode viene del griego Nosos y significa enfermedad. Un autonosode es un preparado del mismo patógeno o de la misma plaga que afecta aa la planta.

Los nosodes son conocidos en la homeopatía humana desde su principio y fueron introducidos por Constantin Hering a principios del siglo XIX.   Tuberculinum, Carcinosinum, Psorinum, Medorrhinum  y Syphilinum son algunos ejemplos de ellos. En el caso de la agrohomeopatía son preparados dinamizados de los mismos patógenos o plagas que aparecen en el campo. Quizás son las preparaciones que más se utilizan y con bastante éxito en lagunas plagas, como demuestran algunos trabajos contra pulgones como por ejempl en parcelas de una cooperativa en el Baix Llobregat. La aplicación de nosodes se llama isopatía, porque no se aplica según la ley de similitud. No se utiliza en este caso lo similar, sino lo mismo, en este caso como una vacuna.
Otro interesante tipo de preparación son los de los enemigos naturales de algunas plagas como los los coccinellidos (mariquitas) o algunos otros que se aplica por ejemplo contra los pulgones.

En la práctica, para la aplicación de la homeopatía en plantas ornamentales en macetas se disuelve 4 gránulos o gotas del remedio en un litro de agua, se remueve bien y se aplica a la planta y al suelo.

Para la aplicación en jardines y pequeños huertos se disuelven 6 gránulos o gotas del remedio en un frasco con 150 ml de agua y se remueve bien con algún utensilio que no sea de metal. Esta cantidad es para 30 litros de agua que se puede repartir en 3 regaderas de 10 litros. Con cada una se riegan las plantas y el suelo. Pero en tomates por ejemplo se riega solamente el suelo ya que las hojas son muy sensibles a los hongos cuando se mojan.

Para cantidades grandes preparamos primero un litro de la sustancia disolviendo 5 gránulos o gotas en 100 ml de agua en una botella. Sacudimos unas 100 veces fuertemente el preparado y lo mezclamos con en 900 mililitros del agua.
El siguiente paso es disolver este litro en 99 litros de agua. Para seguir las potenciaciones se puede usar el método biodinámico de potenciación removiendo el líquido durante unos 60 minutos con una escoba siempre cambiando el sentido cuando hayamos conseguido un buen remolino. Podemos convertirlo en un bonito trabajo meditativo. Posteriormente podemos verter los cien litros en 9900 litros de agua y así podemos preparar una alberca de preparado homeopático para regar las plantas.

Estos son solamente unos ejemplos como se  aplica la Homeopatía a las plantas con eficacia, pero puede haber variaciones.

Según el éxito de los tratamientos se puede repetir una o 2 veces más, pero lo ideal es sobre todo con algunos polychrestos como Sulfur o Silicea no repetir para no sobrecargar el sistema o las plantas, sobre todo si están muy debilitadas por diferentes causas internas o externas que impiden una adecuada reacción al estimulo homeopático. En estos casos tampoco se debe aplicar potencias demasiado altas.

Algunos ejemplos de aplicaciones exitosos

Algunos ejemplos de aplicaciones contra ciertas plagas o patógenos que han demostrado bastante eficacia:

  • Autonosodes contra plagas y enfermedades
  • Cimicifuga contra pulgones en rosáceas como rosales, manzanos, perales, membrillo, melocotoneros , ciruelos, cerezos, fresales , almendros, albaricoqueros etc. Como alternativa se usa también Staphysagria.
  • Arnica en caso de daños por poda, mal tiempo o durante el trasplante.
  • Thuja y Silicea contra hongos.
  • Aconitum contra daños por heladas.
  • Belladonna contra daños por quemaduras solares.
  • Calcarea carbónica en plantas débiles en general. También Silicea es muy útil en este caso.
  • Natrium sulfuricum o Dulcamara en caso de enfermedades por exceso de humedad.
  • Silicea es un regulador de luz en la planta y la fortalece contra hongos u otros desequilibrios relacionados con ello. También para fortalecer la plantas en general.
  • Helix tosta (nosode del caracol) contra caracoles.
  • Amblyseus D6 (acaro depredador) contra ácaros dañinos.
  • Cocinella D6 (mariquita) contra diferentes insectos dañinos.
  • Menta en potencias bajas contra la oruga de la col. Se pueden hacer también preparados de otras hierbas que tienen una relación favorable con un cultivo concreto como la albahaca en tomate o la cebolla en col. Hay muchas publicaciones sobre asociaciones de cultivos favorables.
  • Petroleum contra ácaros, moscas blancas, cochinillas, etc.
    Sulphur para desintoxicar y activar el suelo o para el control de diferentes plagas.
  • nosode del suelo para activar la fertilidad el suelo.

Estos son solamente algunos ejemplos para demostrar la amplitud de los diferentes usos de los medicamentos agrohomeopáticos que se han de experimentar más para afianzar su efectividad.

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