Nociones básicas

Nociones básicas para los tratamientos

Para conseguir una máxima eficiencia de la homeopatía es recomendable integrarla en un sistema agrícola en el que apliquen los principios agroecológicos lo máximo posible, pero esto no significa que no funcione en una agricultura más bien convencional o incluso intensiva.
Antes de hacer cualquier intervención precipitadamente para controlar algún insecto potencialmente dañino o alguna enfermedad, hay que averiguar la causa del desequilibrio ya que la aparición de hongos o potenciales plagas u otras anormalidades suelen ser la consecuencia o de causas externas como el clima y el tiempo momentáneo y/o de un mal manejo del suelo y del cultivo por el hombre . Muchas veces son consecuencia de las dos.
A veces todo empieza por la plantación de cultivos inadecuados para cierta zona, su clima y suelo específico, en este caso el agricultor se ha podido dejar llevar puramente por el precio del mercado. O se riega demasiado como he visto en viñedos poco antes de la cosecha y luego hay problemas con la botrytis. También el abonado en exceso, sobre todo con abonos rápidamente solubles, pero también con materia orgánica como estiércol en grandes cantidades y demasiado fresco. Estos abonados pueden debilitar las plantas al producir un exceso de fuerzas vegetativas con un debilitamiento del cultivo y un consiguiente ataque de hongos, por ejemplo. Un exceso de fuerzas vegetativas aumenta el contenido de masa vegetal pero disminuye las resistencias de las plantas y las hace vulnerable al ataque de los diversos patógenos. Sabemos que un exceso de nitrógeno por un lado atrae a los pulgones por el aumento de proteína en la savia y por otro lado baja las propias resistencias de la plantas.
Quizás no tenemos que hacer ningún tratamiento sino solamente cambiar ciertas condiciones para prevenir estos desequilibrios. Muchos de ellos están en nuestras manos, y otros no, como las condiciones climáticas y el tiempo o la situación geográfica de la finca, en un valle por ejemplo con más nieblas y heladas. Aunque incluso allí podemos atenuar los posibles efectos negativos con un manejo más adecuado. Hay muchos estudios hechos sobre este tema y también mucha información en internet por lo que no quiero entrar en profundidad en este punto.
Algunos de los factores importantes que determinan el equilibrio en nuestro agroecosistema se muestra en la imagen de abajo. Incluye los factores habitualmente mencionados como el clima, el manejo y el suelo, pero también los factores que tienen mucha importancia en la agricultura biodinámica como los 4 elementos (fuerzas) de la naturaleza basadas en la antigua ciencia griega y las fases lunares y constelaciones cósmicas. No voy a profundizar en ello, solo lo mencionaré para mostrar la complejidad de las influencias en nuestro organismo agrícola, una expresión usada para describir el agroecosistema desde el punto de vista biodinámico.
De ahí surgen algunas preguntas que nos debemos hacer antes de emprender cualquier tratamiento:

1) El daño que me pueden causar los insectos, ácaros o los síntomas de hongos, bacterias o virus que veo en las plantas me puede ser mayor a nivel económico que el supuesto coste del tratamiento? Cuál es el umbral de tolerancia?
En muchos casos no hay que tratar nada, si con los pulgones por ejemplo aparecen los primeros enemigos naturales como las mariquitas, los sírfidos, las crisopas o himenópteros parásitos. ¡Hay que conocerlas igual que las plagas! Esto será seguramente el caso de un campo con mucha diversidad y equilibrio. Tampoco tratamos si por experiencia sabemos que nuestras plantas son suficientemente resistentes gracias al manejo que hacemos del cultivo.
Hay una web muy informativa sobre plagas con sus descripciones y umbrales de tolerancia, que por supuesto pueden variar según las condiciones especiales en cada finca: http://www.agrologica.es/informacion-plaga/
Como ya he mencionado: LOS INSECTOS, ACAROS Y HONGOS EN SÍ NO SON PLAGAS, SINO QUE SE CONVIERTEN EN ELLAS SOLAMENTE EN UN AGROECOSSISTEMA DESEQUILIBRADO.
No existen cosas malas o dañinas en sí, pero pueden convertirse en eso cuando entran en relación con algo, en este caso con nuestro cultivo y cuando no están limitados por las propias fuerza equilibradoras y curativas intrínsecas de la naturaleza, en este caso otra especies de la fauna como son las mariquitas, las arañas, los pájaros etc, que por ello los consideramos útiles.
Así. todos los insectos tienen su utilidad para mantener un equilibrio natural entre ellos y sus llamados enemigos naturales, y siempre necesitamos un mínimo de plagas o (malas) hierbas bajo el umbral dañino para mantener este equilibrio. Muchos estudios agroecológicos y la práctica agrícola lo demuestran claramente. También demuestran que solamente en un sistema débil con plantas débiles, en sitios y climas no adecuados y/o por ser, por ejemplo, sobrefertilizados con agroquímicos de síntesis, puede un insecto no dañino, convertirse en una plaga.
Es típico de un campo con fuertes problemas de plagas, tener pocas especies pero en grandes cantidades. Por el contrario, no hay problemas de plagas en fincas donde hay muchas especies de flora y fauna pero cada uno en relativa poca cantidad.

2) Una vez que estimo que los organismos observados pueden convertirse en un problema o ya han llegado a este nivel: ¿cual es la causa, el desequilibrio en mi finca que permite este problema? ¿Excesos o falta de agua, nitrógeno, el tiempo, una poda desequilibradora, el suelo compactado, el estiércol demasiado fresco, la siembra fuera del tiempo etc?

3) ¿Una vez averiguada la causa puedo equilibrar mi campo a muy corto plazo? ¿Con medidas agudas del manejo puedo arreglar el problema sin hacer un tratamiento? ¿Y si ahora es imposible arreglarlo a corto plazo, puedo evitar el problema para el año que viene cambiando algo más profundo en mi finca?

Esquema factores de salud vegetal-01

La teoría de los 4 Elementos de la naturaleza está basada en la filosofía y la ciencia de la antigua Grecia. En aquel periodo se conocía la polaridad existente entre los Elementos expansivos (Aire y Fuego) y los Elementos compresivos o absorbentes (Tierra y Agua). Aristóteles consideraba “Tierra” todo lo que es sólido/material, “Agua” todo lo que se nos presenta como líquido (agua, leche, sangre, etc.), y análogamente los otros 2.
Además de estos 4 Elementos (que se representaban en los 4 ángulos de un cuadrado) el hombre podía percibir las llamadas cualidades que eran: lo húmedo, lo seco, lo caliente y lo frío. Estas cualidades nacen de la combinación de los diversos Elementos:
Tierra + Agua = Frío = Norte
Agua + Aire = Húmedo = Oeste
Aire + Fuego = Caliente = Sur
Fuego + Tierra = Seco = Este

Cuanto más en armonía actúan estos 4 elementos entre sí, más saludable será nuestro cultivo. Para comprenderlo mejor pongo algunos ejemplos:

1) En una finca en una ladera expuesta hacía el norte o un valle van a dominar los elementos tierra y agua con todos sus problemas relacionados de un relativo frio y humedad y quizás más tendencia a la aparición de enfermedades criptogámicas hongos. Para una buena floración y maduración necesitamos más fuerzas de aire y fuego, que aquí nos pueden faltar. Para equilibrar, por ejemplo, deberíamos hacer una poda más generosa para que entre más aire y luz en la copa de nuestros frutales. Y tener más cuidado con el riego en comparación a una finca más expuesta al sur donde dominarán más las fuerzas de fuego y aire que requieren otras medidas para atenuar este exceso.

2) En la elección del estiércol para abonar nuestra finca o para hacer compost deberíamos tener en cuenta su calidad en cuanto a los 4 elementos. El estiércol de caballo está relacionado con el elemento fuego. En el otro extremo tenemos el de cerdo (tierra). La gallinaza esta relacionado con el elemento agua y el de oveja o cabra con el elemento aire. El estiércol de vaca está muy equilibrado en los cuatro. ¿Qué utilidad tiene esto? Por ejemplo en una finca donde domina el elemento agua con excesivas fuerzas vegetativas y problemas de hongos no es aconsejable fomentar más estas tendencias usando la gallinaza. Sería mejor el estiércol de caballo u oveja. En una finca con dominio de fuego sí puede ser adecuado.

3) La Elaboración del compost es un ejemplo donde se puede observar y medir la actuación de las 4 fuerzas y cuantos más equilibradas lo hacen mejor es la calidad de él. Necesitamos la materia orgánica (tierra) que tenemos que amontonar de una forma que haya suficiente oxigenación (Aire). Si no hay suficiente oxígeno habrá una fermentación anaeróbica con procesos de putrefacción y producción de gases tóxicas y ácido sulfhídrico. Eso sirve para la producción de biogás, pero no para hacer un compost de buena calidad. Pero el aire y la materia orgánica no es suficiente para la descomposición. Si no hay suficiente humedad (agua), que tampoco debe haber en exceso porque esto significaría una falta de oxígeno (aire), tampoco puede empezar la fermentación. Y al final se necesita suficiente calor, pero tampoco en exceso. Una vez bien puestas las condiciones, el compost se fermenta de un modo muy típico con un fuerte aumento de la temperatura (fuego) indicando la máxima actividad al principio y luego una lenta maduración durante meses con las actividades metabólicas más reducidas. Si está bien hecho, el resultado es un abono y activador de la vitalidad del suelo mucho más equilibrado que el estiércol freso por ejemplo o un abono sintético.

Todo este proceso se puede resumir en que como agricultores tenemos que dar las condiciones adecuadas para que los procesos de la naturaleza pueden hacer su trabajo para conseguir unos productos de máxima calidad y un equilibrio que disminuye los constantes tratamientos para resolver los problemas de plagas y enfermedades. O por lo menos no actuar de una manera que impide que la naturaleza puede actuar adecuadamente.

Se ve en estos dos ejemplos que para mejorar todavía más nuestra finca y equilibrarla para prevenir problemas de plagas y enfermedades puede ser de gran utilidad aplicar en la práctica la teoría de los 4 Elementos. Es un tema complejo y lo trato en profundidad en mis cursos y talleres.
Incluir la idea de los 4 Elementos o fuerzas de la Naturaleza en nuestros enfoques de trabajo agrícola nos permite equilibrar más fácilmente nuestra finca a un nivel muy amplio, tanto con medidas tradicionales como con los tratamientos homeopáticos o biodinámicos, si aplicamos este tipo de agricultura.

Aplicando la homeopatía estamos saliendo ya del mundo puramente físico material interviniendo para equilibrar el desequilibrio de las fuerzas vitales y elementos con los síntomas relacionados como la aparición de plagas y enfermedades o otros problemas. Hay que tener en cuenta que a partir de la potencia C12 (D24) no encontramos huella material, es decir moléculas, de la sustancia original que hemos preparado.

Unos ejemplos:

Problemas por exceso de agua (humedad, lluvia): Bell., Cupr., Dulc., Equis-a., Kali-i., Nat-s., Sil.BD 501, Puls., Rhus-t„ Sil., Solid., Sulph., Thuj.
húmedo frio: Bell., Cupr., Dulc., Equis-a., Kali-i., Nat-s., Puls., Rhus-t., Sil., Sulph., Thuj.
húmedo caliente: Equis-a., Nat-s.

Equisetum arvense, la cola de caballo preparado como infusión o potenciado homeopaticamente actúa sobre exceso el de humedad y agua y con ello contra los hongos. El matrimonio Kollisko, alumnos de Rudolf Steiner recomiendan la usarlo en la potencia D5 después de una serie de ensayos con diferentes potencias. Contiene una gran cantidad de sílice. Es interesante ver que en el ser humano funciona como un potente diurético sobre el sistema urinario (agua) y se utiliza especialmente en caso de retención de líquidos como un “drenaje”.
A nivel más profundo (crónico) como equilibrador actúan remedios como Silicea o Thuya de los que hablaré en cada apartado correspondiente en esta web.

Aplicando uno o varios de estos remedios contrarestamos por un lado la aparición de hongos pero al mismo tiempo equilibramos el exceso de agua. Eso es la gran diferencia entre un tratamiento homeopático o biodinámico con por ejemplo el preparado de silice homeopático o el preparado biodinámico 501 a una aplicación de un fungizida químico. El silice del quarzo o de plantas con una alta concentración de ello como la cola de caballo aumentan el efecto de la luz (elemento aire) dentro de la planta que es adverso al desarrollo de hongos. Además refuerza a nivel físico las estructuras externas de la planta y impide la penetración de hongos.

Otros ejemplos:

Exceso de Fuego (p.e. Insolación): Acon., Ars., Bell., Canth., Chin., Gels., Ign., Nat-c., Nat-m., Phos., Sil., Sulph.
Exceso de aire: Acon. (especialmente viento frio)
frio, heladas: Acon., val BD 507

Tanto rociando Aconitum en una potencia de 30 o 200CH o el preparado biodinámico de valeriana después de removerlo durante unos 20 minutos pueden compensar hasta 3 ºC de frio.

Estos son solamente unos ejemplos de las posibilidades de equilibrar más a fondo los posibles desequilibrios en nuestro campo. Se ve que según las diferentes variantes de un mismo problema (humedad frio o humedad caliente) se elije uno o otro remedio. Para esto nos puede ser útil usar un repertorio agrohomeopatico y repertorizar las observaciones que hemos hecho en el campo.

El uso del Repertorio para encontrar el remedio homeopático

Para elegir el remedio adecuado entre tantos en un caso concreto, hay que hacer un procedimiento que llamamos repertorización.
Un repertorio es un registro de síntomas con sus posibles remedios curativos. Mediante su uso, se puede determinar el remedio que hay que aplicar. Hay muchos para la homeopatía humana pero muy pocos adaptados a la agrohomeopatía. El más completo de momento es el de Considera.org que incluye todas las experiencias y repertorios agrohoemeopáticos conocidos hasta ahora. Está en inglés. Y hay que usarlo con mucho cuidado ya que viendo algunos de estos repertorios creo que muchos de los remedios recomendados no están experimentados suficientemente. NOSOTROS MISMOS TENEMOS QUE EXPERIMENTAR MUCHOS DE ELLOS EN CAMPO. Pero otros sí están suficientemente experimentados y en estos están basados mis recomendaciones en esta web.

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